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 Clic para aumentar La principal preocupación de la práctica de ejercicios durante el embarazo es el riesgo potencial del aumento de la temperatura materna sobre el bienestar fetal. Sin embargo, el feto es capaz de manejar bien la hipertermia, siempre que exista un adecuado flujo sanguíneo útero-placentario.
En el ejercicio vigoroso y en la embarazada no entrenada, existe una desviación del flujo hacia la piel y los músculos, que pudiera ocasionar problemas en el feto para manejar la hipertermia. Estos efectos negativos de la hipertermia, no sólo están relacionados con los ejercicios intensos sino con cualquier circunstancia que eleve la temperatura corporal como son el uso de sauna, baños termales, jacuzzi con agua caliente, etc.
Aunque los efectos de la hipertermia antes del segundo trimestre
todavía no han sido comprobados, los efectos de la redistribución del
flujo sanguíneo hacia el músculo materno y la piel, cuando son
transitorios, puede producir disminución de la cantidad de oxígeno y
sufrimiento fetal, pero si la redistribución es prolongada, podría
resultar en una restricción del crecimiento intrauterino...
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 Clic para aumentar La indicación de ejercicios durante el embarazo se debe individualizar y debe incluir una evaluación médica previa. Es indispensable que tanto el médico como la paciente conozcan los cambios que ocurren durante la gestación, con el fin de considerar modificaciones en las pautas generales de entrenamiento.
Por otra parte, la embarazada debe estar informada sobre los siguientes signos y síntomas de alarma para que suspenda la actividad física y consulte con su médico tratante: ausencia de movimientos fetales, dolor lumbar o bajo vientre, dolor en el pecho, dolor de cabeza, dificultad para caminar, mareos, debilidad, palpitaciones, dificultad para respirar, contracciones uterinas, sangrado, dolor o inflamación en la pantorrilla o pérdida de líquido a través de genitales.
La mayoría de los programas de acondicionamiento para embarazadas son
adaptaciones de programas de mujeres no gestantes. No existen datos que
indiquen que las embarazadas deban limitar la intensidad del ejercicio.
Las que no tienen factores de riesgo, pueden seguir las siguientes
recomendaciones: ...
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 Clic para aumentar Las siguientes son las recomendaciones a seguir, en cuanto al tipo de actividad física y las precauciones que se deben tener durante el embarazo y el puerperio.
Durante el embarazo
- No se deben realizar ejercicios acostada de espaldas después del primer trimestre del embarazo porque se asocia con alteraciones cardiovasculares, por la compresión que hace el útero sobre la vena cava.
- Se debe evitar la flexión o hiperextensión excesiva de las articulaciones para disminuir el riesgo de lesiones, debido a la laxitud de los tejidos que existe durante el embarazo.
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Aquellas actividades que requieran saltos, movimientos vibratorios o cambios bruscos de dirección, tales como atletismo, gimnasia olímpica, equitación o fútbol, no se deben realizar debido a la inestabilidad articular...
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 Clic para aumentar Hacer ejercicios durante el embarazo ayuda al bienestar general, al parto y a tener una mejor recuperación. El yoga es una buena alternativa para lograr estos propósitos, porque con la combinación de ejercicios y meditación se trabaja el control muscular del cuerpo, la respiración, la relajación y la armonía mental y espiritual.
El término yoga significa "unión". Esta unión se da en cada ser humano: cuerpo, mente y alma. El yoga puede suministrar el sostén para que los nueve meses de gestación sean de equilibrio, armonía y autoconocimiento, de modo que la mamá logre una gestación consciente y armoniosa.
Durante esos nueve meses la preparación física y psicológica constituye una herramienta clave para aliviar los malestares propios de la gestación, tener un embarazo más sano, conectarte profundamente con el bebé y llegar al parto con un mayor dominio corporal...
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