 Lactancia materna En las últimas décadas, la práctica de la lactancia materna ha ido disminuyendo a medida que avanza la civilización. La sustitución de la leche materna por alimentos de inferior calidad se ha traducido en un aumento de los índices de desnutrición y otras enfermedades en niños menores de 1 año.
Cada día hay más evidencia que los componentes de la leche humana tienen la calidad adecuada para el niño; que el contacto de la madre con su niño, durante los primeros meses de vida, es indispensable para sentar las bases de un buen desarrollo psicosocial del niño y que la función de succión es el mejor estímulo para el desarrollo adecuado de todas las estructuras máxilo-faciales y oro-faríngeas.
La lactancia materna ofrece al niño el alimento ideal durante los primeros dos años de vida. La composición de los elementos que la constituyen y su proporción, aportan al lactante los requerimientos nutricionales e inmunológicos para un crecimiento óptimo...
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 Leche materna La composición de la leche varía en las distintas etapas de la lactancia, a diferentes horas del día y durante una misma mamada, al comienzo y al final.
La composición y balance electrolítico también se modifica por los cambios hormonales de la madre, tales como: retorno de su fertilidad, embarazo y, especialmente, por el uso de anticonceptivos que contienen estrógenos.
Por todo lo anterior se define a la leche humana como un alimento “vivo”.
En la composición de la leche materna se debe distinguir el calostro, la leche de transición, la leche madura y la leche de pretérmino.
Cada una de ellas tiene las características bioquímicas adecuadas para un determinado período de la vida del lactante, que le van a permitir desarrollarse en las diferentes etapas de su vida.
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 Diferencias entre la leche materna y la de vaca Las diferencias tanto en cantidad como en calidad entre la leche de vaca y la materna son tan importantes, que determinan un comportamiento diferente en la nutrición y desarrollo del sistema de defensa del recién nacido y lactante.
Por otra parte, la leche de vaca procesada que se aporta al niño tiene alterados los componentes biológicos. Las fórmulas lácteas con que se alimenta a los recién nacidos, provienen de la leche de vaca modificada para tratar de hacerla semejante a la humana; sin embargo, carecen de algunos elementos presentes en la leche materna.
Las diferencias más importantes entre ambas leches son las siguientes.
- La osmolaridad de la leche de vaca (350 mOsm/l) es significativamente mayor que la leche humana (286 mOsm/l), lo cual provoca una sobrecarga en los riñones que al niño le es más difícil manejar…
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 Posición tradicional sentada La madre puede amamantar sentada o acostada, siempre que sea cómodo y agradable para ambos. El niño debe quedar con su boca de frente a la altura del pecho, sin tener que girar, extender o flejar demasiado la cabeza para lograrlo. Entre las posiciones ideales para la lactancia se encuentran las siguientes:
Madre sentada. Si la madre amamanta sentada debe hacerlo en una silla cómoda, con un respaldo firme para apoyar bien la espalda. Es más cómodo apoyar los pies sobre un pequeño piso o taburete. Si el niño es demasiado pequeño es conveniente usar una almohada o cojín para acomodarlo a la altura del pecho.
Tradicional sentada. El niño está recostado de lado sobre el antebrazo de la madre del lado que amamanta. La cabeza del niño se apoya en la parte interna del ángulo del codo y queda orientada en el mismo sentido que su cuerpo. El abdomen del niño queda en íntimo contacto con el abdomen de la madre y su brazo inferior abraza a la madre por el costado del tórax…
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